El hotel de Bonabé deberá cerrar seis meses por protección ambiental

La declaración de impacto ambiental impone un cierre estacional al establecimiento hotelero previsto en Alt Àneu, generando dudas sobre su viabilidad.

Borda tradicional en los bosques del Parque Natural del Alto Pirineo.
IA

Borda tradicional en los bosques del Parque Natural del Alto Pirineo.

La empresa promotora de un nuevo hotel en la borda de Bonabé, en Alt Àneu, deberá cerrar el establecimiento durante seis meses al año para evitar afecciones al Parque Natural del Alto Pirineo.

La construcción de un hotel de pequeño formato en una borda del bosque de Bonabé, en el municipio de Alt Àneu y dentro del Parque Natural del Alto Pirineo, se enfrenta a un condicionante significativo: deberá cerrar durante seis meses al año. Esta medida, estipulada en la declaración de impacto ambiental emitida por la Generalitat, tiene como objetivo evitar afecciones a la Red Natura 2000.
La resolución indica literalmente que "el período de exclusión de la actividad turística del hotel, para evitar una afectación sobre los elementos de conservación del espacio de la Red Natura 2000, debe comprender el período entre el 1 de noviembre y el 30 de abril, siempre que no haya presencia de nieve en el sector". El alcalde, Josep Miquel Rosell, considera este punto, junto con otros, como "inviable" para la ejecución del proyecto, aunque los promotores han pedido una "reformulación".
Rosell también ha expresado dudas sobre la viabilidad por la falta de línea eléctrica en la zona y la insuficiencia de luz natural para placas de autoabastecimiento. Además, se cuestiona por qué se construye un nuevo establecimiento cuando habría inmuebles susceptibles de rehabilitación. El proyecto, inicialmente "desmesurado" y presentado en 2017, ha sido reducido considerablemente en dimensiones, pasando de 1.279,76 m² a 793,6 m², y también en capacidad de alojamiento.
La ubicación del proyecto justifica las exigencias administrativas. La zona presenta una elevada singularidad florística, con hábitats de interés comunitario y especies amenazadas como la Saponaria bellidifolia. La declaración ambiental también incluye medidas para proteger el oso pardo, una especie con dos zonas de reproducción en el parque.
Adicionalmente, se requiere la recuperación de un paso sobre el Noguera Pallaresa para acceder a la borda, ya que el puente de madera existente desapareció en 2013. La reconstrucción de la palanca de Socampo es necesaria antes de iniciar los trabajos, y se prohíbe el paso de maquinaria por el río. El proyecto ha generado malestar entre vecinos y entidades ecologistas.