El filial escapulado cerró la temporada con una derrota en su estadio, en un enfrentamiento marcado por la baja intensidad y las pocas oportunidades de gol. Ambos conjuntos llegaban a este último partido con el trabajo hecho, lo que se reflejó en el desarrollo del juego.
El equipo dirigido por Josep Maria Gené finalizó el campeonato en la décima posición de la tabla, acumulando un total de 45 puntos. Este resultado les permitió cumplir con creces el objetivo de la salvación, situándose más cerca de las posiciones de play-off (a 9 puntos) que de la zona de descenso (a 12 puntos).
El partido comenzó con un Europa B adormecido, que encajó el primer gol en el minuto 10. Óscar Dueso aprovechó un rebote de la defensa para adelantar al Mollerussa. Aunque el filial intentó reaccionar en los últimos minutos de la primera parte, con una ocasión clara de Nil Valero, el portero rival evitó el empate.
En la reanudación, los cambios introducidos por el entrenador no lograron cambiar la dinámica del partido. El Mollerussa amplió su ventaja en el minuto 67 con un gol de Jofre Graells, que aprovechó un pase largo y la desconexión defensiva. Finalmente, en el tiempo añadido, Lucas sentenció el marcador con un gol de falta, dejando el definitivo 0-3.




