El municipio de Cornellà del Terri, situado en el Pla de l'Estany, ha detectado un incremento significativo de la población de palomas. Esta proliferación ha generado preocupación por la salud pública, principalmente debido a la acumulación de excrementos. Inicialmente, se probaron métodos como el uso de halcones para ahuyentar a las aves, pero sin éxito, ya que estas regresaban al poco tiempo.
El año pasado, el Ayuntamiento contrató una empresa especializada en gestión de plagas y comenzó a utilizar jaulas para la captura de aves, obteniendo mejores resultados. En lo que va de año, ya se han capturado 300 palomas, una cifra que representa un 17% más que en todo el año anterior, cuando se capturaron aproximadamente 250.
Los problemas se concentran especialmente en determinadas calles del municipio y en la zona de la escuela. El alcalde, Salvador Coll, ha calificado la situación de "preocupante", describiendo la gran cantidad de palomas como "una gran bandada" que recuerda "una gran ola de estorninos".
“"Estamos hablando de una gran bandada de palomas. Cuando se levantan, parecía una gran ola de estorninos como las que tenemos en enero"
Además de los problemas sanitarios, la acumulación de excrementos afecta la producción de las placas solares de la comunidad energética del municipio, incrementando los costes de limpieza, según explica el alcalde.
La solución adoptada consiste en la colocación estratégica de jaulas. Se han instalado dos unidades en la zona de la escuela y una más grande en otro punto clave. Estas jaulas atraen a las palomas con comida, facilitando su captura. La empresa de plagas ha realizado un estudio para determinar las ubicaciones más eficientes, y este año se han utilizado modelos más modernos y efectivos.
“"Utilizando el estudio sobre cuál es el hábito y comportamiento de las palomas hemos colocado las jaulas estratégicamente y no dispersadas por el municipio, lo que hubiera tenido un resultado que no habría funcionado"
Se considera que la posible causa de la proliferación es la presencia de almacenes y masías en desuso cercanas al pueblo, donde las palomas han encontrado hábitats para anidar y reproducirse. El Ayuntamiento ya ha contactado con los propietarios de estos inmuebles para solicitar su cierre.