La entidad subraya que la inversión continuada y el relevo generacional en los equipos permiten que las centrales nucleares españolas puedan seguir operativas. En este sentido, ANAV afirma que sus centrales están preparadas para continuar su actividad más allá de los años previstos de cierre: Ascó I (2030), Ascó II (2032) y Vandellòs II (2035).
La publicación en el BOE de la ratificación del visto bueno técnico del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a la continuidad de los reactores de Almaraz hasta 2030 ha sido recibida con satisfacción por ANAV, que ha trasladado su reconocimiento a los profesionales nucleares.
Los municipios de Ascó y Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant siempre han defendido la prolongación de la vida útil de las centrales nucleares, argumentando que el calendario de cierre es revisable si los informes de seguridad lo avalan. Consideran que la decisión sobre Almaraz evidencia la viabilidad técnica y la importancia de estas instalaciones.
Desde el punto de vista energético, Ascó y Vandellòs generan casi el 60% de la electricidad de Catalunya. Los alcaldes advierten que el cierre sin alternativas suficientes podría incrementar la dependencia del gas y dificultar la reducción de emisiones, defendiendo la coexistencia de la energía nuclear con las renovables.
El impacto económico de las centrales es considerable, ya que unas 3.000 personas dependen directa o indirectamente de ellas. En Ascó, los tributos nucleares representan cerca del 90% del presupuesto municipal. Por todo ello, los municipios consideran esencial la continuidad de estas instalaciones si el CSN avala técnicamente la prolongación.




