Esta contribución económica, aunque voluntaria, representa uno de los requisitos fundamentales para poder presentar la candidatura ibérica para acoger una de las cinco gigafactorías de IA planificadas por la Unión Europea. La localidad de Móra la Nova, en la Ribera d'Ebre, aspira a ser la sede jurídica y el principal centro de trabajo de este proyecto estratégico.
El ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López, ha destacado que España está liderando la transformación digital y que esta inversión permitirá acceder a capacidades de supercomputación avanzada, beneficiando a empresas e investigadores.
Recientemente, el Govern de la Generalitat y el Consejo de Ministros aprobaron los estatutos y el pacto de socios de la sociedad mercantil público-privada encargada del proyecto. Esta sociedad, con sede en Móra la Nova, prevé una inversión total de 719 millones de euros por parte del Gobierno, gestionada a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT).
El sector privado tendrá la mayoría accionarial (51,01%), mientras que el sector público aportará el 48,99% restante, con un peso destacado del Estado (47,99% vía SETT) y la incorporación del Institut Català del Sòl (Incasòl) con un 1% inicial. Accionistas iniciales como Telefónica, ACS - AI Infrastructure Development, Banco Santander y Multiverse Computing también forman parte del proyecto.
La iniciativa de las gigafactorías de IA, centros de datos a gran escala para el entrenamiento de modelos avanzados, fue incluida en el Reglamento de EuroHPC en enero de 2026. Los fondos aprobados también servirán para participar en proyectos estratégicos de tecnología cuántica.
España ya cuenta con dos factorías de IA concedidas por EuroHPC: una en el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y otra en el Centro de Supercomputación de Galicia. La futura gigafactoría en Móra la Nova reforzaría esta red, con vínculos con el BSC y una subsede en San Fernando de Henares (Madrid), contando también con el apoyo de Portugal.




