Foment del Treball ha celebrado la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica de prorrogar la vida de la central nuclear de Almaraz, considerándola un "paso en la buena dirección". La patronal subraya que la política energética debe basarse en "criterios técnicos, económicos y de seguridad de suministro, no en planteamientos ideológicos".
En un mensaje difundido a través de la red social X, Foment ha pedido una revisión del calendario nuclear vigente y que se aplique el mismo criterio a las centrales catalanas. Argumentan que "Cataluña no puede permitirse prescindir de una energía estable, no emisiva y esencial para la competitividad de nuestra industria".
La prórroga de Almaraz hasta junio de 2030 se ha tomado tras constatar su seguridad y la ausencia de costes adicionales para los ciudadanos. Sin embargo, el ejecutivo español mantiene la fecha de cese definitivo del conjunto del parque nuclear para 2035.
La patronal ya había reclamado anteriormente al presidente Pedro Sánchez que reconsiderara la decisión de cerrar las centrales de Ascó y Vandellòs. Según Foment, estas tres unidades nucleares catalanas generan aproximadamente el 60% de la electricidad consumida en el país, siendo una "infraestructura estratégica para la competitividad de la economía catalana".
El calendario actual prevé el cierre de Ascó I en octubre de 2030, de Ascó II en octubre de 2032 y de Vandellòs II en febrero de 2035.




