El apagón eléctrico, ocurrido hace un año, ha generado un debate sobre las responsabilidades y las posibles reclamaciones por las pérdidas económicas. Empresas como Repsol han estimado pérdidas superiores a los 100 millones de euros debido a la paralización de sus refinerías, y su consejero delegado, Josu Jon Imaz, ha expresado la intención de reclamar indemnizaciones.
La CNMC ha iniciado expedientes sancionadores para investigar lo sucedido. Uno de estos expedientes apunta a una posible falta muy grave por parte de Red Eléctrica, el operador del sistema. Además, se han abierto expedientes a varias plantas de generación, tanto renovables como nucleares, y a empresas distribuidoras de electricidad. Algunos de estos expedientes se centran en plantas atómicas que, en momentos de alta producción renovable, tienen la función de mantener la estabilidad del sistema y garantizar el suministro.
De los 56 expedientes abiertos por la CNMC hasta ahora, solo tres corresponden a presuntas faltas muy graves. Uno de ellos es para Red Eléctrica, y los otros dos afectan a plantas nucleares: la sociedad que gestiona Almaraz y Trillo, y la que explota Cofrentes. Estos se suman a un expediente por falta grave y una de no muy grave abierto a la sociedad ANAV, que opera las centrales nucleares catalanas de Ascó y Vandellòs.
“"Los expedientes sancionadores recientes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) dirigidos a varios titulares de centrales nucleares no tienen relación con el apagón del 28 de abril de 2025 ni se refieren a cuestiones de seguridad de las instalaciones."
El lobby nuclear, representado por Foro Nuclear, ha defendido que los expedientes no están relacionados con el apagón ni con la seguridad de las instalaciones, sino con el cumplimiento de procedimientos operativos y cuestiones de mercado. También han denunciado una "asfixia económica" por la carga fiscal desproporcionada que afrontan las centrales nucleares, especialmente cuando los precios del mercado eléctrico caen debido a la alta penetración de las energías renovables.
Esta situación se produce en un momento de máxima presión por la continuidad de las centrales nucleares, con un calendario de cierre escalonado previsto hasta 2035. El Gobierno tiene pendiente decidir sobre la prórroga de la vida útil de la central de Almaraz. Diversas voces, como la del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la patronal Foment del Treball, han defendido la importancia de la energía nuclear para la seguridad del suministro, la competitividad industrial y la descarbonización.




