Récords de temperatura en mayo: ¿por qué no ha habido avisos de calor?

A pesar de la cincuentena de récords registrados, la duración e intensidad no han cumplido los criterios para activar alertas oficiales.

Termómetro marcando una temperatura elevada bajo un cielo azul, imagen genérica de calor.
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Termómetro marcando una temperatura elevada bajo un cielo azul, imagen genérica de calor.

La última semana de mayo ha registrado cerca de medio centenar de récords de temperatura en Cataluña, pero no se han activado avisos oficiales por calor ni se ha declarado ola de calor.

La definición de ola de calor varía según los organismos. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) habla de cinco días consecutivos de calor extremo, mientras que el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) requieren tres días. Sin embargo, los umbrales de temperatura para considerar un calor "disparado" también difieren entre ellos.
El SMC utiliza el percentil 98 de la temperatura máxima diaria para los meses de verano (junio, julio, agosto) del período 2015-2024. Este valor representa la temperatura que solo se ha superado el 2% de los días más calurosos. Por ejemplo, en Vinebre, el percentil 98 es de 40,9 °C. La AEMET, en cambio, utiliza el percentil 95 basándose en los meses de julio y agosto del período 1971-2000, resultando en umbrales generalmente más bajos.
Durante la ola de calor de finales de mayo, los días críticos fueron jueves y viernes, que dejaron numerosos récords. Sin embargo, no se alcanzó el umbral de duración de tres días consecutivos. Además, a pesar de los récords puntuales, solo se superaron unos pocos percentiles de las más de 180 estaciones de la Red XEMA del Meteocat, una cifra considerada insuficiente para activar avisos.
El récord más destacado, los 39,5 °C en Vinebre (la temperatura más alta de un mayo en Cataluña), quedó por debajo del percentil de esta localidad (40,9 °C). Esto pone de manifiesto la dificultad de aplicar umbrales de verano a situaciones de mayo, y cómo el calentamiento global hace que los percentiles calculados para períodos recientes sean cada vez más altos, requiriendo temperaturas superiores para emitir un aviso.
Más allá de las efemérides, el calor tiene implicaciones para la salud, especialmente para bebés, niños pequeños, ancianos y enfermos crónicos. Surge el debate sobre si es pertinente que las personas trabajen o estudien a temperaturas elevadas, independientemente del momento del año. Se cuestiona si la costumbre a temperaturas más altas, debido al calentamiento global, justifica el retraso de los umbrales de peligro.