La campaña, impulsada por el consistorio, pone énfasis en la necesidad de llevar a los perros atados, recoger sus excrementos y diluir la orina. Para ello, se han instalado paneles informativos en zonas de convivencia entre personas y animales. Además, se regalan botellas de agua y porta-bolsas a los propietarios que tienen a sus perros censados.
El concejal de Barrios y Seguridad Ciudadana, Joan Serra, ha destacado que la iniciativa está funcionando bien, notándose una reducción de las conductas incívicas. "Cada vez la gente es más consciente de la normativa y no encontramos tantas conductas incívicas", ha comentado.
Serra también ha recordado la importancia de cumplir con la normativa vigente, como el chipado y la identificación de los animales, así como la prueba de ADN. Ha advertido que las multas por incumplimiento pueden llegar a los 200 euros, aunque el objetivo principal del consistorio es la concienciación y no la sanción.
El concejal ha aconsejado que las bolsas con heces se tiren a la basura orgánica o de desecho para evitar posibles sanciones, incluso si se han recogido correctamente.




