A lo largo de 2025, se registraron 115 sanciones en el río Merlès a su paso por les Llosses, la mayoría por estacionar en lugares prohibidos. Este año, las sanciones ya ascienden a 103, con dos semanas de verano aún por delante, lo que indica un aumento respecto al año anterior.
A pesar del incremento de las multas, el alcalde de les Llosses, Jaume Cuní, constata una mejora en el comportamiento general de los visitantes y una disminución de la afluencia. "La mayoría de multas son por aproximarse demasiado al río con el coche y aparcar donde no toca, pero lo que sí ha disminuido mucho es la presencia de sombrillas o de gente que viene con música", explica.
El ayuntamiento atribuye la bajada de afluencia a fenómenos naturales como las fuertes lluvias y riadas de junio, que malograron infraestructuras y dejaron la ribera sucia, y posteriormente, la sequía que ha provocado un bajo caudal y un elevado riesgo de incendio. Estos factores han disuadido a muchos visitantes potenciales.
“"Recomendamos no bañarse después de las riadas porque la ribera estaba sucia y aún con restos, y después, debido al elevado riesgo de incendio, los informadores han insistido mucho en disuadir a quienes no cumplían las normas."
La combinación de estos factores ha contribuido a una mejora general en la actitud de los visitantes que sí se han acercado a la zona, preservando así un entorno natural delicado.




