El Ayuntamiento de Ripoll se opone a la propuesta del PLATER, el plan de transición hacia energías renovables previsto para el periodo 2030-2050. El municipio prevé una afectación de unas 120 hectáreas, de las cuales aproximadamente un 10% se desarrollarían con placas solares.
La alcaldesa Sílvia Orriols ha anunciado que se está considerando presentar una enmienda a la totalidad o replantear el proyecto, ya que considera que no ha sido consensuado previamente ni con los ayuntamientos ni con los propietarios de las fincas afectadas. Orriols alerta que el plan podría comprometer la autosuficiencia alimentaria del territorio, a pesar de buscar la autosuficiencia energética, y subraya la necesidad de encontrar un equilibrio.
Durante una reunión informativa, el técnico municipal Miquel Güell expuso que el ayuntamiento discrepa de la metodología utilizada para elaborar el documento, defendiendo que el impacto territorial requiere un análisis más profundo desde el territorio y con la participación de las capas locales, aspectos que considera no previstos en la propuesta de la Generalitat.
Güell también destacó que el plan supone un cambio visual y económico importante, y que el análisis del documento debería ser más exhaustivo para valorar los pros y contras. La falta de consenso con los ayuntamientos y propietarios es uno de los puntos clave que motiva el posicionamiento en contra, criticando que se haya optado por una imposición en lugar de buscar acuerdos.
En la charla organizada por el ayuntamiento, que reunió a medio centenar de asistentes, algunos mostraron su oposición. Ana Maria Roma, reciente propietaria de la finca de la Carola, anunció la presentación de alegaciones particulares, defendiendo la preservación del Ripollès como una comarca verde y argumentando que, a pesar de entender el cambio climático, es necesario priorizar la conservación de las comarcas pirenaicas para la colocación de placas.
Orriols también alertó del riesgo de que las hectáreas afectadas por el PLATER puedan ser expropiadas en el futuro. El plazo para presentar alegaciones finaliza el 30 de julio, y el ayuntamiento ofrecerá un modelo tipo para facilitar el trámite a los particulares.




