Las obras, que comenzaron a principios del mes pasado, implican la sustitución completa de los antiguos alcantarillados. Estos trabajos han sido financiados en gran parte por el Pla Únic d’Obres i Serveis de la Generalitat, con una aportación de 320.000 euros. La intervención ha requerido levantar todo el embaldosado del centro urbano para poder realizar las canalizaciones.
El alcalde, Esteve Font, ha explicado que en las calles Milany y Capella ha sido necesario retirar el pavimento para instalar la nueva red de alcantarillado, conectando todas las casas. Actualmente, se está colocando grava y se garantiza el acceso a todas las viviendas a pesar de las molestias.
Paralelamente, se iniciarán las obras en la red de agua, un proyecto subvencionado por la ACA con unos 100.000 euros. Durante la instalación de los tubos provisionales y la puesta en marcha de la nueva red, se han previsto cortes puntuales en el suministro, que se espera que finalicen en otoño. Una vez concluidos los trabajos subterráneos, se colocará un nuevo embaldosado que mejorará la estética del casco medieval.
Esta subvención de la Agència Catalana de l'Aigua también ha permitido mejorar el servicio de agua a diversas masías del término municipal.




