La actuación ha permitido solucionar deficiencias relacionadas con la acumulación de agua, evitando que esta entrara en las viviendas. Según destaca el alcalde, Pere Sau, la instalación de nuevos imbornales ha mejorado significativamente el drenaje, algo que se ha comprobado en los últimos episodios de lluvias sin problemas.
La vía se ha convertido en una plataforma única, facilitando que los vecinos puedan aparcar con tranquilidad. El objetivo es crear un espacio compartido donde tanto vehículos como peatones convivan, por lo que se prevén medidas para reducir la velocidad de los coches.
El alcalde señala que la creación de una nueva calle en la parte trasera del pueblo contribuirá a pacificar el tráfico en la calle Setcases, haciéndola "una calle para todos".
La renovación de la calle Setcases ha tenido un coste aproximado de 50.000 euros, financiado en parte por una subvención de la Diputación de Girona. Esta actuación era una previsión del consistorio desde hacía tiempo.




