Los más pequeños de la población fueron los protagonistas de la jornada, llevando sus ofrendas desde la iglesia de Santa Maria hasta las Fonts del Poble para rendir homenaje a la Mare de Déu de la Salut. Las ofrendas infantiles fueron bendecidas en la iglesia antes de ser repartidas entre los asistentes.
Los niños transportaron bandejas engalanadas con colores y cocas de azúcar en el centro, mientras que las niñas portaban cestas de mimbre adornadas con pétalos de flores y papeles de colores. Durante el itinerario, los participantes estuvieron acompañados por figuras emblemáticas como los gigantes Piteu y Llúcia.
La celebración también contó con la participación del Ball de Gitanes de Cervera y la música de la Cobla Reus Jove, que ofreció sardanas, amenizando así la fiesta tradicional.




