El club leridano vio cómo se consumaba la pérdida de categoría el pasado fin de semana, tras un empate crucial contra el Vilassar de Mar. Esta situación marca el final de una etapa para el equipo en la Tercera Federación.
Con el descenso ya confirmado, el Lleida CF tiene pendiente un desplazamiento a l'Escala y un último partido en casa, en el Camp d'Esports, el próximo 10 de mayo contra el Vilanova i la Geltrú, para cerrar la temporada.
“"La semana ha sido dura, porque siempre es más difícil entrenar sin un objetivo deportivo, pero el equipo está tranquilo porque lo ha dado todo."
El entrenador reflexionó sobre la campaña, destacando la conexión con la afición como un punto positivo, a pesar de reconocer el desgaste mental que ha supuesto la temporada.
“"A nivel personal pienso que ha sido una temporada muy bonita porque la comunión que hemos tenido con la afición, siempre la había reclamado en mis etapas anteriores al club y nunca la había vivido, pero también ha sido una temporada muy cansada mentalmente."
Además, se adelantó que uno de los jugadores clave no participará en el partido contra l'Escala, ya que se considera que se merece un descanso.