El frente de granizo, mezclado con agua, barrió varias poblaciones frutícolas de Lleida este martes, extendiéndose desde municipios de la Franja de Ponent. El tamaño de la piedra variaba desde un guisante hasta una avellana en algunas zonas, provocando preocupación entre los productores.
Fuentes del sector agrícola han confirmado que los daños en la fruta son inevitables, con marcas en la piel como mínimo, incluso si el hielo no ha llegado a romperla. La Associació de Defensa Vegetal (ADV) de les Terres de Ponent ha documentado afectaciones en fincas sin redes antigranizo en localidades como Soses, Torres de Segre, Puigverd de Lleida, Artesa de Lleida, Miralcamp, el Palau d'Anglesola, Juneda y Bovera.
Este evento es el tercero con granizo registrado dentro de la zona de estudio de la ADV Terres de Ponent durante la campaña actual. A diferencia de los episodios anteriores, que fueron más localizados, esta granizada ha tenido un impacto más amplio, afectando a varios municipios de manera simultánea.
Desde Unió de Pagesos también han informado de la presencia de granizo en otras localidades, desde Saidí (Huesca) hasta Bell-lloc e incluso les Borges Blanques. Dada la extensión geográfica de la afectación, se prevé que cientos de hectáreas de cultivo hayan sufrido daños. La organización agraria da por hecho que la granizada ha afectado a todo tipo de fruta, tanto de hueso como de pepita, en diferentes etapas de crecimiento.




