El objetivo para el próximo año será superar la participación registrada en el 2023, cuando por primera vez desde la reinstauración de la democracia se cayó por debajo del 60%. El ciclo electoral con más abstención en este medio siglo fue el primero, en 1979, cuando en Lleida votaron el 60,77% de los electores.
Desde entonces, se han celebrado doce comicios locales, con una participación que se ha mantenido entre el 62% y el 69%. La convocatoria con menos abstención fue la del 2003, mientras que la menos participativa fue la de veinte años después, en el 2023.
Esta tendencia a la baja en la participación no fue exclusiva de Lleida, sino que se replicó tanto en el conjunto de Catalunya como en el Estado español.
En Lleida, el volumen de electores ha crecido en casi medio siglo un 13%, pasando de los 267.594 de 1979 a los 303.142 votantes del 2023.




