La notable subida de temperaturas en la zona de Ponent, con máximas que podrían alcanzar los 40 grados, ha transformado la vida cotidiana en Lleida. Las piscinas municipales se han convertido en el principal punto de encuentro para combatir el calor intenso, contrastando con la imagen de calles y plazas considerablemente menos concurridas durante las horas centrales del día.
El Servei Meteorològic de Catalunya ha emitido avisos por la situación, especialmente en la zona del llano de Lleida. Los vecinos consultados destacan la importancia de mantenerse hidratados y utilizar protección solar como medidas esenciales. El uso de ventiladores y aparatos de aire acondicionado se ha generalizado en las viviendas para garantizar el confort térmico.
Protecció Civil mantiene activado el plan Procicat por temperaturas elevadas, con una alerta específica por calor nocturno muy intenso en diversas zonas del litoral y prelitoral catalán hasta el próximo martes 22 de junio. Desde el inicio de la alerta el 19 de junio, el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) ha atendido a 55 personas por afectaciones relacionadas con el calor.
De estas asistencias médicas, un 58% han requerido el traslado a un centro sanitario mediante ambulancia, mientras que el 42% restante han recibido atención telefónica a través del 061 Salut Respon sin necesidad de desplazamiento.
El Centre de Coordinació Operativa de Catalunya ha solicitado a los ayuntamientos que habiliten espacios frescos o salas climatizadas para la población. Se hace un llamamiento a la vigilancia especial para colectivos vulnerables, como personas mayores de 75 años sin apoyo familiar, personas con discapacidades o limitaciones de movilidad.
El Meteocat prevé que las temperaturas superen el umbral de peligro para la salud este domingo en la zona de Ponent y el noreste de Catalunya, así como en comarcas del litoral central. Para el lunes, se espera una escalada térmica en todo el territorio catalán, intensificando los efectos de la actual ola de calor.




