El departamento de Educación ha comunicado a la dirección del centro la decisión de suprimir uno de los grupos de primero de ESO para el curso entrante. La medida se aplica después de que las preinscripciones no hayan alcanzado el número necesario para cubrir las cuatro líneas previstas inicialmente, quedando la demanda en unos 80 alumnos.
Fuentes del departamento han explicado que la reducción se debe exclusivamente a la insuficiencia de matriculaciones, y no a una decisión impuesta para cerrar la línea. Este hecho contrasta con la situación del año anterior, cuando una movilización de las familias de la escuela Parc de l’Aigua consiguió revertir una decisión similar a última hora.
El instituto Maria Rúbies recibe la adscripción única de los colegios públicos Enric Farreny y Joan Maragall, mientras que el colegio Parc de l’Aigua comparte adscripción con el instituto Joan Oró. Este año, los alumnos procedentes de los colegios adscritos no han sido suficientes para garantizar la continuidad de la cuarta línea.
En Balaguer, el departamento de Educación también ha confirmado el cierre de una de las dos líneas de I3 de la escuela Gaspar de Portolà, a pesar de las protestas de la comunidad educativa. Esta decisión dejará la capital de la Noguera con un solo grupo de I3 por escuela pública, una medida que, según el departamento, busca evitar la segregación escolar.




