La protección de los trabajadores del sector de la fruta ha vuelto a situarse en el centro del debate. Organizaciones como Fruita amb Justícia Social han solicitado una presencia más activa de la Inspección de Trabajo en los campos, especialmente durante las franjas horarias donde las temperaturas alcanzan los valores más extremos.
Por su parte, desde Unió de Pagesos se ha puesto el acento en la necesidad de disponer de criterios más definidos sobre cuándo debe suspenderse la actividad. Según el sindicato, actualmente la responsabilidad de decidir el paro recae exclusivamente en los productores, lo que genera incertidumbre en situaciones de peligro meteorológico.
“"Pediríamos unas recomendaciones para decir 'hoy a partir de la una no podéis trabajar, o recomendamos que no trabajéis'."
El marco normativo se ha visto reforzado recientemente con la actualización de un protocolo laboral firmado por diversas instituciones y agentes sociales. Este documento establece medidas preventivas como la rotación de tareas, la realización de pausas y la obligatoriedad de facilitar equipamiento adecuado, como ropa transpirable y protección solar.
Los datos oficiales indican que el año pasado se registraron 124 infracciones en Cataluña relacionadas con la exposición a temperaturas extremas, una cifra que representa un incremento del 14,8% respecto al ejercicio anterior. Estos datos subrayan la importancia de garantizar el cumplimiento de las evaluaciones de riesgos en todas las explotaciones agrarias.




