Los infractores proceden principalmente de Alguaire y, en menor medida, de Almenar, pueblos cercanos donde la recogida de residuos se realiza puerta a puerta. Esta práctica, calificada como "turismo de basuras", consiste en trasladar los desechos a localidades vecinas para poder depositarlos.
La cuantía de las sanciones iniciales es de 300 euros, con la posibilidad de llegar hasta los 1.000 euros en caso de reincidencia, según explicó el alcalde, Joan Andreu Urbano. Para identificar a los infractores, el consistorio cuenta con dos agentes municipales y personal de la brigada que revisan las bolsas fuera de los contenedores en busca de pistas.
Los agentes municipales utilizan lectores PDA para identificar a los conductores de los vehículos y remitirles las notificaciones de sanción. A pesar de estas medidas, el alcalde considera que no son suficientes para erradicar el problema y ha pedido a la Generalitat que sea más permisiva con la instalación de cámaras de videovigilancia en los municipios.
La decisión de multar se tomó a finales de 2023, tras constatar que el municipio recoge más de una tonelada anual de basuras depositadas por personas de otras localidades, principalmente en los contenedores destinados a residuos no reciclables.




