Nueve agentes de la Unidad de Tráfico han recibido formación para utilizar este aparato homologado, capaz de certificar legalmente la velocidad máxima de los VMP. El jefe de la Policía Local, Francisco Javier Jarillo, ha destacado la importancia de incorporar este recurso certificado para el cuerpo policial.
Según el subinspector Paco Muriel, se han detectado casos de VMP que superaban los 25 km/h permitidos, llegando incluso a los 140 km/h. Estos controles más completos ahora dispondrán de una garantía jurídica, ya que el sistema registra la prueba durante un minuto y genera un informe en formato PDF con la velocidad máxima alcanzada.
Las sanciones por exceder la velocidad máxima pueden alcanzar los 500 euros y comportar la inmovilización del vehículo. El Servei Català de Trànsit tramitará los expedientes sancionadores. En caso de reincidencia, la Policía Local adjuntará un informe a la denuncia para constatar la reiteración de la conducta peligrosa. Se ha habilitado un espacio para guardar los patinetes incautados, una práctica que se ha vuelto diaria.
El alcalde de Blanes, Jordi Hernández, ha valorado positivamente el nuevo recurso, subrayando que los malos usos de los VMP preocupan a la ciudadanía y que es importante velar por la seguridad de los peatones y conductores, disuadiendo comportamientos como el exceso de velocidad o la circulación por zonas no autorizadas.




