La Policía Local de Lloret de Mar ha vivido un fin de semana marcado por un conflicto laboral que se ha traducido en 38 ausencias simultáneas de agentes. Esta situación ha provocado que el municipio haya quedado sin patrullas durante la noche, hecho que el alcalde, Adrià Lamelas, ha calificado de "extraordinario y muy preocupante".
Ante esta coyuntura, el equipo de gobierno municipal se ha visto obligado a contratar servicios de seguridad privada y a solicitar un refuerzo de los Mossos d'Esquadra para garantizar la seguridad ciudadana mientras se busca una solución al conflicto.
El alcalde ha señalado que desde hace meses se están llevando a cabo negociaciones con los representantes de los agentes policiales para mejorar sus condiciones laborales. No obstante, ha subrayado que el equipo de gobierno mantiene como "línea roja" el cumplimiento de la legalidad en cualquier acuerdo que se pueda alcanzar.




