La intervención policial se produjo después de que los agentes sospecharan de una actividad ilícita en una vivienda de la calle Pau Picasso. Las sospechas se basaban en un fuerte olor a marihuana y un consumo eléctrico inusualmente alto, seis veces superior a lo normal para un hogar.
Durante la entrada y registro del inmueble, se localizaron 121,5 kilos de cogollos de marihuana, valorados en aproximadamente 219.000 euros en el mercado negro. Además, se descubrió una conexión ilegal a la red eléctrica, lo que ha conllevado una investigación adicional por defraudación de fluido eléctrico.
El hombre detenido, de 29 años y sin antecedentes policiales, pasará a disposición judicial en el juzgado de guardia de Blanes. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.




