La comisaría de la Policía Local de Lloret de Mar se vio obligada a cerrar sus puertas la noche del sábado al domingo por una grave falta de efectivos. Según informó el alcalde, Adrià Lamelas, se registraron 38 ausencias simultáneas durante el fin de semana, sumándose a bajas de larga duración y vacaciones. La situación fue tan crítica que se tuvo que contratar seguridad privada para custodiar las dependencias y solicitar refuerzos a los Mossos d’Esquadra para patrullar el municipio.
Esta situación excepcional se enmarca en un conflicto laboral entre la plantilla policial y el gobierno municipal por la renovación del convenio colectivo, caducado desde 2012. El alcalde reconoció que la situación es "preocupante y genera inquietud", especialmente a las puertas del pico de la temporada de verano en esta conocida localidad turística de la Costa Brava.
El consistorio detalló en un comunicado que se produjeron veinte incidencias en un solo día, lo que impidió cubrir el turno de noche del sábado. Se implementaron medidas de urgencia, incluyendo la seguridad privada para garantizar los servicios esenciales, dada la presencia de armas y munición en las dependencias policiales. La Policía Local mantiene abierta la atención ciudadana de forma presencial y telefónica.
Desde el Ayuntamiento se mantuvo contacto permanente con la consellera d'Interior y los Mossos d’Esquadra, que reforzaron su presencia en el municipio para garantizar la seguridad. El consistorio asegura que trabaja para resolver la situación "con voluntad de diálogo y negociación", pero siempre dentro del marco de la legalidad vigente y los informes técnicos.
La oposición, formada por Junts, Tots per Lloret y ERC, ha criticado la gestión del gobierno municipal, acusándolo de haber dejado "degradar" la situación y de ser "incapaz de reconducir" el conflicto. Concejales como Jordi Martínez (Junts) y Albert Robert (Tots per Lloret) consideran inaceptable el cierre de la comisaría, mientras que Albert Ferràndez (ERC) lo atribuye a una "falta de liderazgo".
La plantilla de la Policía Local, compuesta por 110 agentes, ha dejado de hacer horas extraordinarias desde hace meses por la falta de avances en la negociación del convenio. El alcalde afirma que las demandas sindicales vulnerarían la legalidad, según los informes municipales. La plantilla fue reclasificada en 2017, con un incremento retributivo. Una nueva reunión entre sindicatos y consistorio está prevista para este viernes.




