Los trabajos de protección en la torre Ses Hores y la del Codolar han revelado un deterioro más grave de lo previsto en la primera. Ante esta situación, el consistorio ha ampliado el perímetro de seguridad, afectando directamente las terrazas de los dos establecimientos hosteleros.
El alcalde de Tossa, Martí Pujals, ha destacado que la medida se toma para garantizar la seguridad de los ciudadanos y no para iniciar una obra de reparación de la muralla en este momento.
Desde el sector de la hostelería de la localidad lamentan que esta decisión coincida con el inicio de la temporada turística, un período clave para su facturación.




