El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) había activado avisos de tiempo violento para la tarde de este lunes en el Solsonès, pero también en el Berguedà, la Cerdanya y el Alt Urgell. Se alertaba de la posibilidad de granizadas, rachas de viento fuertes, reventones o mangas.
En el Solsonès, la tormenta ha dejado caer piedras de grandes dimensiones, superando los 2 centímetros de diámetro, tal como advertía el Meteocat. En la Cerdanya, se ha registrado un gran chaparrón sin que se hayan notificado daños ni avisos a los bomberos o al 112.
El tamaño de las piedras de hielo se ha podido apreciar en fotografías compartidas por testigos de la zona. De momento, no hay constancia de daños materiales significativos causados por estos elementos.
La previsión del Meteocat para principios de semana alertaba de lluvias que podrían ser torrenciales en una veintena de comarcas entre lunes y martes, especialmente en la mitad oeste de Catalunya, incluyendo el Pirineo, el Prepirineo, la Catalunya Central y las Terres de l'Ebre. Estas precipitaciones llegan después de la cuarta ola de calor del verano y un julio extremadamente cálido y seco.
Para el martes, los avisos se concentraban en el prelitoral y en el interior, con peligro alto en comarcas como el Ripollès, la Garrotxa y Osona. Protección Civil ha activado la prealerta del Plan Inuncat ante la posibilidad de descargar más de 20 litros por metro cuadrado en 30 minutos.




