La temporada de verano traerá 50 playas a lo largo de la costa catalana donde los perros podrán bañarse, una oferta ligeramente superior a la del año pasado. Vila-seca (Tarragonès) se estrena con su primera zona delimitada en la playa de La Pineda, y Tarragona también ampliará su oferta con una segunda playa habilitada. En contrapartida, Cubelles (Garraf) no dispondrá de esta opción este año debido a obras previstas en la zona.
Más del 60% de los municipios costeros catalanes, un total de 43, ofrecen algún espacio para perros en sus playas, con o sin limitaciones horarias. La comarca de La Selva continúa siendo la única que no permite el acceso con animales en verano. El Maresme, en cambio, destaca con un 80% de sus municipios costeros ofreciendo 13 playas habilitadas.
La mayoría de estas playas permiten el acceso con animales durante todo el horario diurno de la temporada alta (junio a septiembre). Sin embargo, algunos municipios aplican restricciones horarias. Por ejemplo, en Sant Pol de Mar (Maresme) y en El Prat de Llobregat (Baix Llobregat), el acceso solo está permitido a partir de las 20h hasta las 8h de la mañana. En Altafulla (Tarragonès), los horarios son de 7h a 8.30h y de 22h a 23.30h. En Alcanar (Montsià), la playa de La Platjola permite el baño con perros de 11h a 18h durante la temporada alta.
La Selva es la única comarca sin playas urbanas para perros en verano. Aunque en Blanes se realizó una prueba piloto, el Ayuntamiento ha descartado mantener la zona durante la temporada alta. En el Maresme hay 13 playas habilitadas, y en el Alt Empordà, 11. El Tarragonès cuenta con 6 playas, las Terres de l'Ebre con 4 en el Montsià, y el Baix Empordà con 3. Otras comarcas como el Garraf, Baix Llobregat, Barcelonès, Baix Camp y Baix Ebre también ofrecen espacios para mascotas.
Las condiciones de uso varían según el municipio. Algunas playas requieren que los animales estén atados y controlados, como en Torroella de Montgrí (Baix Empordà). Otras zonas están perimetradas con vallas y carteles informativos. Vila-seca ha señalizado la zona de baño con boyas, y municipios como Pineda de Mar ya disponen de duchas para mascotas. La playa de Belis en Sant Pere de Ribes (Garraf) es un ejemplo de espacio no regulado donde se permite el acceso con mascota.




