La jornada de este viernes 31 de julio comenzará con dominio del sol, a pesar de la presencia de bandas de nubes altas. A partir del mediodía, se espera un incremento de la nubosidad, especialmente en el Pirineo y Prepirineo, que se extenderá por todo el territorio, dejando el cielo entre nublado y muy nublado en la mitad oeste y poco o parcialmente nublado en el resto. También habrá intervalos de nubes bajas en el litoral hasta primera hora de la mañana y de nuevo al atardecer.
A partir del mediodía, se esperan chubascos y tormentas en el Pirineo y Prepirineo, con posibilidad de que lleguen al oeste de Cataluña durante la tarde. Estas precipitaciones serán de intensidad débil a moderada, con acumulaciones escasas o poco abundantes, y vendrán acompañadas de tormenta, barro y, localmente, fuertes rachas de viento, granizo o piedra.
Las temperaturas se mantendrán similares, aunque la máxima podría bajar ligeramente en algunos sectores. El ambiente será muy caluroso y con bochorno durante la tarde. Los valores máximos oscilarán entre los 38 y 40°C en Ponent, especialmente en el norte, y en la Conca de Tremp.
La visibilidad será buena en general, pero tenderá a empeorar a partir del mediodía por el incremento de polvo en suspensión, sobre todo en las cotas altas del Pirineo y Prepirineo.
El viento será flojo y variable hasta media mañana y al final del día. Durante el centro del día, soplará de componente sur entre flojo y moderado, con refuerzos en el litoral norte y en el interior de las Terres de l'Ebre, donde se prevén fuertes rachas por la tarde. Además, con las tormentas que lleguen por poniente, no se descartan rachas muy fuertes de viento a partir de media tarde, especialmente en el sur de la Plana de Lleida y en el cuadrante noroccidental.




