El sindicato CGT ha presentado una denuncia contra Ambulàncies Egara ante la Inspección de Trabajo, argumentando que no se están cumpliendo las condiciones establecidas en el contrato del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) para el transporte sanitario en el Camp de Tarragona. La base principal de operaciones se encuentra en el polígono Nirsa de Reus, donde una treintena de vehículos permanecen estacionados en la vía pública.
Según el pliego de condiciones del contrato, los aparcamientos deben estar "identificados" y evitar "temperaturas extremas". El delegado de la CGT, Serafí Ruiz, ha manifestado que las ambulancias alcanzan temperaturas interiores de 50 a 60 grados, lo que afecta directamente a los pacientes, especialmente a aquellos que realizan traslados de larga duración a Barcelona para recibir tratamientos como quimioterapia o radioterapia.
La denuncia también señala que la nave destinada al descanso de los trabajadores y al estacionamiento de unas sesenta ambulancias continúa en obras, a pesar de que el contrato especificaba que todas las bases debían estar adaptadas al inicio del servicio. Además, los trabajadores tienen que llevar la ropa de trabajo a casa para lavarla, ya que la empresa subcontratada no da abasto.
La CGT también alerta de que parte del personal contratado no dispone de los cursos obligatorios del SEM ni de la experiencia laboral mínima requerida. Se ha contratado a técnicos recién formados, algunos sin experiencia ni en el ámbito sanitario ni en la conducción de ambulancias, lo que genera preocupación por la seguridad de los usuarios.
Fuentes del SEM han reconocido que la mayoría de las quejas son de carácter laboral y responsabilidad de Egara, y han asegurado que se realizarán auditorías para garantizar el cumplimiento del contrato y aplicar sanciones si procede.




