Los hurtos y los robos con fuerza en establecimientos han sido los delitos más comunes, con descensos del 2,2% y 7,8% respectivamente. A pesar de la caída del 31,8% en homicidios dolosos o en grado de tentativa, las agresiones sexuales con penetración han aumentado un 24,7%.
También se ha observado un incremento de los delitos graves de lesiones (+8,1%) y de la ciberdelincuencia (+8,8%). En las ciudades con más de 20.000 habitantes, Salou y Amposta han registrado descensos cercanos al 10%, mientras que Vila-seca ha visto un aumento del 7,3% y Reus del 6,1%.
En el conjunto de la demarcación, se registraron cuatro asesinatos, la misma cifra que el año anterior, y las tentativas disminuyeron de 22 a 15. Los delitos contra la libertad sexual cayeron un 4,5% hasta los 256 casos, pero las agresiones sexuales con penetración subieron a 106.
Salou (-11,6%) y Amposta (-9,6%) lideran los descensos generales en la demarcación. Otros municipios como Calafell (-8,3%), Valls (-8,1%), Cambrils (-6,3%), el Vendrell (-4,5%), Tarragona (-4,2%) y Tortosa (-1,9%) también han experimentado reducciones. Solo Vila-seca (+7,3%) y Reus (+6,1%) han visto un incremento.
En Vila-seca, el aumento se debe principalmente a la ciberdelincuencia, que se ha más que duplicado hasta los 146 casos, mientras que la criminalidad convencional ha bajado un 4,5%. En Reus, la subida generalizada se concentra en la criminalidad convencional (+9,1%), especialmente hurtos (+25,8%) y delitos contra la libertad sexual (de 30 a 48 casos), aunque los robos con violencia y en domicilios/establecimientos han bajado significativamente.




