La actuación, que se inició el pasado lunes 29 de junio, tiene como objetivo adaptar el espacio a las necesidades actuales de los niños y sus familias, poniendo énfasis en la accesibilidad, el confort y la calidad del espacio público. La intervención abarca una superficie de más de 2.400 metros cuadrados.
El alcalde, Eloi Calbet, ha subrayado la visión del consistorio, que considera los parques infantiles como espacios de convivencia familiar y no solo como lugares con juegos. El objetivo es crear espacios confortables para disfrutar durante todo el año, consolidando el parque como un referente para el ocio familiar.
Las mejoras incluyen la renovación de las áreas de juego con nuevos elementos para estimular la actividad física y la creatividad, como juegos inclusivos, espacios de arena y agua, camas elásticas y circuitos de equilibrio. También se incorporará nuevo arbolado y vegetación adaptada al clima mediterráneo, así como toldos para proporcionar sombra.
Adicionalmente, se crearán nuevos espacios de estancia con bancos y mesas de picnic, y se instalará una nueva fuente de agua potable. El proyecto también contempla mejoras en el alumbrado, el drenaje y la accesibilidad general del entorno, reforzando la apuesta del consistorio por espacios públicos más verdes y confortables.




