El Pacto Nacional por la Industria (PNI) ha puesto el foco en la necesidad de impulsar la descarbonización del polígono petroquímico de Tarragona. Esta iniciativa prevé ofrecer apoyo económico a proyectos que reduzcan las emisiones de CO2 y fomentar acuerdos sectoriales para conseguir un modelo productivo más sostenible. El conseller de Empresa, Miquel Sàmper, destacó durante la presentación del pacto en Tarragona que el sector químico catalán está demostrando una mejor resistencia a la crisis en comparación con su homólogo europeo.
El PNI, fruto del acuerdo entre el Govern, los sindicatos y la patronal, también tiene como objetivo expandir y crear nuevos polígonos industriales en la demarcación. Entre los proyectos previstos se encuentran el Catalunya Sud en Tortosa, así como los de Alió y Vila-rodona, además de otros de menor escala como el de Bot. Estas nuevas infraestructuras buscan dar cabida a empresas arraigadas y atraer nuevas.
En cuanto a Terres de l'Ebre, el conseller Sàmper subrayó el papel clave de la región en la producción energética y su tejido industrial orientado a la transformación agroalimentaria, la industria del mueble y los materiales de construcción. También enfatizó la importancia de disponer de "servicios públicos" eficientes que faciliten el acceso de los trabajadores a sus puestos de trabajo.
La creación de nuevo suelo industrial es una pieza clave del PNI, gestionada por el Institut Català del Sol (Incasòl). El director de Suelo Residencial y Actividad Económica del Incasòl, Jordi Salvat, anunció que se espera la aprobación inicial del Plan Director Urbanístico (PDU) de Vila-rodona y Alió este julio, que incluye 230 hectáreas, con una parcela de 130 hectáreas, y una inversión prevista de 60 millones de euros.
Respecto al polígono Catalunya Sud de Tortosa, con 360 hectáreas, el proyecto también prevé una aprobación inicial, aunque sin fechas concretas. Salvat también destacó la relevancia de proyectos más locales como los de Móra d'Ebre y Bot, este último con 4,7 hectáreas, que se financiará con fondos de Transición Nuclear.
En el marco de la presentación, el conseller Sàmper se reunió con representantes del sindicato STR de la empresa química DOW. Los trabajadores expresaron su preocupación por la intención de la empresa de despedir a 138 trabajadores, la mayoría en Tarragona, y pidieron una mesa tripartita para explorar alternativas.
El presidente del comité de empresa de DOW Sud, David Navarro, afirmó que "en Tarragona no sobra nadie" y cuestionó la unilateralidad del plan de despidos. El conseller Sàmper aseguró el apoyo del Govern a los trabajadores afectados y reafirmó la apuesta por la reindustrialización y la generación de empleo de calidad, destacando el papel estratégico del sector químico para Cataluña.




