Inspección de Trabajo vigila a 2.000 empresas de Tarragona por calor extremo

La Generalitat refuerza el control en sectores como la agricultura y la construcción ante las altas temperaturas estivales.

Termómetro con alta temperatura en un entorno de construcción.
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Termómetro con alta temperatura en un entorno de construcción.

La Generalitat ha alertado a casi 2.000 empresas del Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre sobre los riesgos laborales derivados de las altas temperaturas.

La Inspección de Trabajo de Tarragona ha puesto bajo vigilancia a cerca de 2.000 empresas, principalmente de los sectores de la construcción y la agricultura, debido a las elevadas temperaturas de este verano. La Generalitat ha enviado comunicaciones a 1.924 compañías para recordar la importancia de proteger a las plantillas de los riesgos asociados al calor.
La repetición de olas de calor está forzando una redefinición de las condiciones laborales. El conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, ha apuntado a la necesidad de modificar horarios, incluso contemplando la posibilidad de que muchos empleados desarrollen su jornada en horario nocturno en el futuro.
La Inspección de Trabajo ha reforzado sus equipos y ha proporcionado formación estratégica sobre estrés térmico a los inspectores de Tarragona, así como equipos para medir las condiciones ambientales en los lugares de trabajo. Las sanciones por incumplimiento también son una parte clave; el año pasado se realizaron 69 actuaciones, con 40 requerimientos y 13 infracciones que sumaron 32.912 euros en multas.
Laura Freixas, directora general de la Inspección de Trabajo en Catalunya, ha señalado que las actuaciones se reinciden este año debido a la necesidad evidenciada por los datos.
Tanto el Gremi de la Construcció del Tarragonès como Unió de Pagesos están llevando a cabo tareas pedagógicas. Joan Romeu, presidente del Gremi de la Construcció, ha explicado que ya en abril se ofrecieron recomendaciones a las empresas, modificando rutinas y horarios, adelantando el inicio de la jornada a las 7:00 horas y evitando las tareas más duras durante las horas centrales del día. También se implementan medidas como toldos, hidratación constante y cremas protectoras.
En el sector agrario, Carol Aixut, responsable de convenio laboral de temporeros y medio ambiente de Unió de Pagesos, ha indicado que los agricultores se están adaptando, comenzando a trabajar a las cinco de la mañana y utilizando sistemas de iluminación para trabajar de noche. Algunos horarios se han partido, trabajando de 8 a 12 h y de 19 a 21 h, una adaptación que se aplica durante todo el verano.
Los protocolos de prevención incluyen hidratación reforzada, prohibición de trabajo aislado, rotación, vigilancia mutua entre empleados, pausas obligatorias de 15 minutos cada 45 de trabajo efectivo, y la retirada del personal expuesto. La normativa establece la necesidad de monitorización constante y la valoración de la suspensión parcial de la actividad.
Òscar Saladié, decano de la Facultat de Turisme i Geografia de la URV, subraya la importancia de estos protocolos, especialmente para los trabajadores asalariados al aire libre, y lo enmarca como un impacto del cambio climático que requiere un abordaje transversal y flexible.