A poca distancia de la Costa Dorada, las Montañas de Prades se erigen como un refugio climático donde el agua ha esculpido a lo largo de los siglos un conjunto de pozas, cascadas y barrancos, configurando uno de los entornos naturales más distintivos del interior catalán.
Este territorio, aún en fase de tramitación, se convertirá en el futuro Parque Natural de les Muntanyes de Prades, Poblet y la Serra de la Llena. Esta figura de protección cubrirá 22 municipios repartidos en cinco comarcas, convirtiéndose en el tercer parque natural más extenso de Cataluña. El proyecto incluye zonas emblemáticas como los riscos de Siurana, el pueblo de Prades, los valles del Brugent y del Glorieta, y los Avencs de la Febró.
La complejidad geológica de la zona, con capas de pizarra, arenisca y caliza, junto con la acción de los ríos, ha dado lugar a las piscinas naturales conocidas localmente como 'tolls' y 'gorgs'. Estos espacios fluviales de aguas claras y rodeados de vegetación de ribera son un atractivo importante durante los meses de verano.
La erosión fluvial ha modelado cubetas naturales y saltos de agua, especialmente alrededor del Riu Glorieta, donde antiguas instalaciones industriales como el Mas de Forès conviven con rutas senderistas y zonas de baño como el Niu de l’Àliga. El Riu Brugent también ofrece parajes destacados como el Toll de l’Olla, mientras que el Barranc del Gorg concentra parajes más recónditos y forestales.
Estos parajes atraen cada vez a más visitantes por su carácter natural y su proximidad a la costa. La futura declaración como parque natural tiene como objetivo garantizar la conservación de estos ecosistemas frágiles, que albergan especies autóctonas y formaciones geológicas valiosas.
Las administraciones están evaluando formas de regular el acceso para compatibilizar el uso público con la protección ambiental. Entre las recomendaciones actuales se incluye evitar el uso de cremas solares al bañarse, respetar la flora y fauna, y no dejar residuos en el entorno natural.
Las Montañas de Prades se consolidan así como uno de los principales paisajes fluviales del sur de Cataluña, un territorio donde el agua, la roca y el bosque conforman un mosaico natural que podría obtener protección definitiva en los próximos años.




