Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los productos relacionados con la vivienda, el agua, la electricidad y los combustibles son los que más se han encarecido respecto al año anterior, con un aumento del 6,5%. Los transportes (5,7%) y la restauración (6%) también presentan incrementos significativos en sus precios.
En contraposición, la única categoría que ha experimentado una disminución de precios ha sido la de vestidos y calzado, que se han abaratado un 1,5%, principalmente debido al efecto de las rebajas de verano.




