El departamento de Investigación y Universidades de la Generalitat seleccionó el año pasado 18 municipios para observar el eclipse, aplicando criterios científicos y logísticos. Se han excluido localidades pequeñas para evitar colapsos, y los municipios escogidos disponen de ubicaciones con buen acceso y seguridad. La visibilidad hacia el oeste a las 20:30 h permitirá ver el eclipse durante unos 55 segundos, pudiendo alcanzar 1 minuto y 28 segundos en lugares como L'Ametlla de Mar. La posición baja del Sol podría dificultar la observación en algunas zonas montañosas.
Las ciudades seleccionadas incluyen Alcanar, Altafulla, Amposta, Camarles, Cambrils, Constantí, Gandesa, L'Aldea, L'Ametlla de Mar, Les Borges Blanques, Lleida, Montbrió del Camp, Móra la Nova, Reus, Santa Bàrbara, Tarragona, Torredembarra y Valls. Inicialmente se había considerado El Vendrell y Salou, pero el primero fue descartado por visibilidad y el segundo ha optado por organizarse de forma independiente coincidiendo con su fiesta mayor.
Las ciudades han propuesto espacios, validados por la Generalitat, con una oferta inicial de 42.425 plazas. Tarragona ha anunciado espacios adicionales con capacidad para 55.000 personas, aunque solo una de las cinco ubicaciones propuestas por su ayuntamiento ha recibido el visto bueno oficial, dejando el resto bajo responsabilidad municipal. Entre los espacios propuestos en Tarragona se encuentran el Port de Tarragona y el Parc de Francolí.
En Valls se ha habilitado un espacio en el polígono industrial con capacidad para 4.000 personas, que incluirá oferta gastronómica y conciertos familiares y para adultos. En Lleida, se han organizado puntos de observación gratuitos con reserva previa en el Turó de la Seu Vella y en Magraners. En Reus, se ha establecido un punto de observación en el entorno del Parc de la Festa con actividades familiares y culturales.
La concentración de cerca de 90.000 personas en diferentes municipios catalanes podría ayudar a mitigar el riesgo de incendio, un peligro significativo en pleno agosto. Protecció Civil reconoce la peligrosidad de miles de personas accediendo a montañas poco conocidas. Se espera una gran movilidad en Cataluña y las Illes Balears, donde el gobierno aún no ha definido los puntos de observación. La incertidumbre sobre la afluencia y el riesgo de incendio activado en algunos Parcs Naturals genera preocupación, así como la posibilidad de que los visitantes aparquen en los arcenes de las carreteras.
Se prevé que, una vez finalice el eclipse, se produzcan colapsos viales debido a la salida masiva de visitantes, una situación ya observada en otros países. En las comarcas del sur de Cataluña, la coincidencia con la puesta de sol podría dificultar ligeramente la visibilidad, aunque se prevén pocos nubes. En contraste, Galicia y Cantabria tendrán el Sol más elevado pero un riesgo de nubes más importante.




