La estrategia de esta ave invasora consiste en romper las cáscaras de los frutos secos para comerse el grano, lo que genera importantes pérdidas en la producción agrícola de la zona.
El sindicato agrario lamenta que sea la propia agricultura quien tenga que asumir las consiguientes pérdidas de cosecha, y por ello pide "máxima celeridad" a las administraciones.
La petición se centra en el reforzamiento de los mecanismos de control de la cotorra argentina y el establecimiento de protocolos de intervención rápidos para evitar que los daños continúen aumentando.




