El operativo especial, denominado Kanpai, se llevó a cabo el viernes por la noche y la madrugada del sábado en varias localidades de la región. El objetivo principal era combatir la multireincidencia y la presencia de armas y drogas en la calle. Durante la intervención, además de los 16 arrestos, se identificó a 523 personas que, conjuntamente, suman 1.620 antecedentes policiales.
Las actuaciones también resultaron en 37 denuncias por sustancias estupefacientes y 5 por tenencia de armas prohibidas. En el ámbito del tráfico, se interpusieron 38 denuncias, incluyendo 5 por conducir sin carnet, y se inmovilizaron 6 vehículos por falta de seguro.
Paralelamente, Inspección de Trabajo levantó varias actas con sanciones administrativas en tres locales inspeccionados. Destaca el caso de una discoteca de Calafell donde se permitió el acceso a menores de edad.
El dispositivo Kanpai de los Mossos d'Esquadra se extendió por municipios del Tarragonès, el Baix Camp, el Alt Camp, el Priorat y el Baix Penedès. En el operativo colaboraron la Guardia Urbana, la Policía Local, la Guardia Civil y la Policía Nacional, así como Inspección de Trabajo. El objetivo era reforzar la seguridad y la convivencia ciudadana en la zona.




