La actuación, que tuvo lugar el lunes por la mañana, permitió retirar el tapiado que sellaba la entrada del refugio desde el año 1940. Esta apertura confirmó la existencia de un túnel de unos 15 metros de longitud, excavado directamente en la roca viva, sin ninguna galería adicional, corroborando que se trataba de una construcción inacabada.
Los Bombers de la Generalitat utilizaron un dron para acceder al interior de la cavidad y comprobar su estado. Tras analizar la documentación existente, las imágenes captadas por el dron y el asesoramiento de los efectivos del Grup d'Estructures Col·lapsades (GREC), se decidió no acceder físicamente y volver a sellar la entrada por seguridad.
Estos trabajos se enmarcan en las acciones preliminares para la impermeabilización del edificio contiguo y su entorno. La presencia de este refugio, datado en 1937, ya era conocida, y testimonios orales sugerían una posible conexión con las instalaciones del Teatre Metropol, hecho que motivó esta exploración y documentación.
El despliegue para esta operación incluyó técnicos municipales de Patrimonio, agentes de la Guàrdia Urbana de Tarragona y cinco dotaciones de los Bombers de la Generalitat, incluyendo unidades especializadas en drones.




