Estos dispositivos están destinados al personal que realiza habitualmente tareas en la vía pública, como mantenimiento de calles, jardinería u obras, colectivos especialmente expuestos a las altas temperaturas estivales.
Según ha explicado el consistorio, las pulseras complementan las medidas de prevención ya existentes, como pausas e hidratación, añadiendo un control continuo para anticipar situaciones de riesgo.
El objetivo principal es detectar de manera precoz los primeros indicios de estrés térmico o deshidratación, facilitando una actuación rápida antes de que se produzca un golpe de calor.
Los aparatos incorporan sensores de temperatura ambiental y de la piel. Un algoritmo calcula la temperatura corporal y activa un aviso por vibración, señal acústica o indicador luminoso si detecta valores de riesgo.
Las pulseras son resistentes al agua y al polvo, con una autonomía de hasta 60 días. El Ayuntamiento de La Pobla de Mafumet busca así reforzar la seguridad laboral y la salud del personal mediante la tecnología.




