Las zonas boscosas de Llevant, incluyendo Entrepins, Monnars, Solimar y La Móra, han sido las más afectadas por la tormenta y la granizada de este lunes. La caída de numerosos pinos ha causado daños significativos en calles, viviendas y vehículos estacionados.
El camping Las Palmeras ha sufrido especialmente las consecuencias del temporal. Una turista de Burgos, que se encontraba en el camping con su pareja, ha descrito la situación como "un apocalipsis, muy caótico", con pinos caídos sobre caravanas, autocaravanas y tiendas de campaña. Sus dos coches también han sufrido daños por la caída de árboles.
A pesar de la magnitud de los daños, la campista ha celebrado que "no ha habido ningún herido". Ha detallado cómo el viento levantó las piquetas de su tienda de cocina, aunque la pérgola se rompió. Otros toldos y tiendas volaron, y muchas personas tuvieron que ser realojadas.
Los vecinos de las urbanizaciones también se afanaban en reparar los daños. En Entrepins, la calle principal ha quedado cortada por la caída de pinos, afectando el cableado eléctrico, aunque el suministro no se ha interrumpido. En Monnars, dos pinos han caído sobre una casa, afectando la valla lateral y la parte superior de la chimenea, que acabó a unos 30 metros de distancia.
Una vecina de Monnars ha explicado que la caída de un pino derribó el muro perimetral y dañó dos coches, rompiendo un cristal y afectando la puerta y el techo de uno de ellos. La familia ha decidido acortar sus vacaciones y regresar a casa antes de lo previsto.




