Esta formación, avalada por el Instituto de Certificación para la Tecnología y Movilidad (ICTM), combina teoría y práctica durante seis horas. La singularidad de este centro radica en ser el único en la demarcación con una pista propia homologada, un requisito indispensable para la parte práctica de los ejercicios sobre dos ruedas.
“"Para los conductores de aquí significa no tener que ir a buscarla fuera."
Desde la autoescuela destacan que el objetivo de esta iniciativa voluntaria es mejorar la técnica de los conductores y su capacidad para anticiparse al riesgo. Se trata de una formación preventiva, no de recuperación de puntos para infractores, y se dirige exclusivamente a titulares con el carnet en vigor y saldo positivo. Los interesados podrán realizar este curso cada dos años para beneficiarse de la bonificación.




