Obras de la Muralla de Tarragona: Retraso en el inicio hasta 2026

El Incasòl debe recalcular costes y volver a licitar un proyecto de restauración que se ha quedado obsoleto.

Imagen genérica de la muralla de Tarragona con signos de deterioro.
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Imagen genérica de la muralla de Tarragona con signos de deterioro.

Las obras de restauración de la Muralla de Tarragona, en la Baixada del Roser, sufrirán un retraso significativo y difícilmente comenzarán en 2026.

La empresa pública Incasòl ha tenido que reiniciar la tramitación de un proyecto de restauración de la Muralla de Tarragona, situado en la Baixada del Roser, que ha quedado desactualizado por la larga espera. Esto implica que las obras, previstas inicialmente para después de las fiestas de Santa Tecla del año pasado, no podrán comenzar en 2026.
El contrato ya estaba adjudicado a la empresa Solvetia SL, pero la Generalitat de Catalunya rescindió el acuerdo cuando la adjudicataria solicitó un incremento presupuestario superior al 30%. La decisión se basó en la valoración de que esta desviación podría generar problemas futuros, a pesar de que el proyecto, iniciado en 2018 bajo la concejalía de Begoña Floria, ya había quedado obsoleto por la demora.
Actualmente, el Incasòl trabaja en la actualización de las cifras de la intervención, que inicialmente se adjudicó por 255.193 euros (IVA incluido). Además, se están llevando a cabo los trámites administrativos necesarios para su ejecución, incluyendo la formalización de un nuevo convenio con el Ajuntament de Tarragona para definir la inversión de cada parte. Posteriormente, la Generalitat abrirá un nuevo proceso de licitación, sin fecha conocida por ahora.
Las obras afectarán a un tramo de unos 263 metros, entre el Portal del Roser y la Plaça de Sant Joan. La rehabilitación estructural incluye la sustitución de forjados deteriorados, la limpieza y adecuación de los vaciados interiores para futuro mantenimiento, y la pavimentación del camino de ronda. La duración prevista es de ocho meses.
Este tramo corresponde a la segunda fase constructiva de la Muralla de Tarraco (150-125 aC). La fortificación sufrió daños durante la Guerra de la Independencia. Intervenciones anteriores se realizaron entre 2010-2011 y en 2017. La fase actual (VI), según el Plan Director de la Muralla aprobado en 2016, se encuentra ahora parada en la Baixada del Roser.