Según datos del sector empresarial, la infraestructura actual es insuficiente para alcanzar el objetivo fijado por la Comisión Europea, que prevé que el 30% del transporte de mercancías se realice por ferrocarril en el año 2030. La falta de capacidad actual se considera uno de los principales cuellos de botella del Corredor del Mediterráneo.
El organismo ha cuantificado en cerca de 7.000 millones de euros las inversiones prioritarias necesarias en Catalunya para mejorar la eficiencia logística. Entre las propuestas destaca la recuperación de la línea Reus-Roda como alternativa para el tráfico de mercancías, evitando así la saturación de la vía costera.
El volumen de tráfico diario en el tramo entre Sant Vicenç de Calders y Tarragona es especialmente elevado, con una circulación que equivale a unos 11.500 camiones diarios. Además de la duplicación de este sector, también se reivindica la creación de una línea segregada de Rodalies entre Martorell y Sant Celoni.




