Esta medida oficial garantiza la preservación de ambos espacios, reconociendo su relevancia en la arquitectura y la memoria colectiva del municipio. La decisión integra a ambos inmuebles dentro del catálogo de patrimonio protegido de la localidad.
El Patronat Antoni Roig, que inició su actividad educativa a finales del siglo XIX, destaca por su historia como institución laica, gratuita y mixta. El edificio, que presenta influencias del lenguaje modernista, es un referente del tejido urbano e institucional de la villa.
Por su parte, el edificio El Pes, situado en el paseo de Colom, representa la tradición marinera de Baix a Mar. Construido en 1929, funcionó como lonja y espacio de pesaje para la comunidad pesquera local hasta la modernización del sector en el puerto.




