Fuga de agua en la Ermita de la Salut: Vecinos y Ematsa enfrentados por la reparación

Una avería en la batería de contadores en la Ermita de la Salut de Tarragona genera un conflicto entre los residentes y Ematsa sobre quién debe asumir la reparación.

Imagen de una tubería con una fuga de agua.
IA

Imagen de una tubería con una fuga de agua.

Una fuga de agua en la Ermita de la Salut de Tarragona ha generado un conflicto entre los vecinos y la empresa Ematsa, que no se ponen de acuerdo sobre quién debe asumir la reparación de la avería.

Desde hace meses, una fuga de agua en la Ermita de la Salut en Tarragona está afectando a varias viviendas y ha provocado un enfrentamiento entre los residentes y la Empresa Municipal Mixta d'Aigües de Tarragona (Ematsa). La pérdida de agua se produce cerca de la batería de contadores y ya ha causado humedades en una propiedad.
Según relatan los vecinos, la situación comenzó con una pequeña filtración que ha ido agravándose con el tiempo. A pesar de las quejas presentadas a la compañía, no se ha encontrado una solución y el agua sigue perdiéndose a diario, algo que los vecinos lamentan especialmente en plena época estival.

"La batería de contadores es un elemento considerado instalación interior. Por ello, la responsabilidad del mantenimiento, conservación y reparación en caso de avería corresponde a la persona usuaria."

Ematsa · Compañía de aguas
Ematsa argumenta que, según la ordenanza reguladora del servicio municipal de agua de Tarragona, la batería de contadores se considera una instalación interior, y por tanto, la responsabilidad de su reparación recae en los usuarios. Los vecinos, aunque reconocen su disposición a asumir el coste, insisten en que sea la compañía quien gestione la intervención por falta de medios propios.
Esta situación también afecta a las obras del nuevo barrio de les Parcel·les Iborra, ya que la avería se encuentra en la zona de los contadores. Aunque la solución que prevén los constructores será temporal y no de su responsabilidad, la problemática podría suponer un inconveniente.
El conflicto se encuentra en un punto muerto, con Ematsa atribuyendo la responsabilidad a los vecinos basándose en el artículo 17 de la ordenanza, mientras que los residentes reclaman la gestión de la reparación por parte de la compañía, a pesar de estar dispuestos a cubrir los gastos. La actuación provisional de los constructores no resolverá definitivamente la avería si no se llega a un acuerdo.