Durante la campaña, coordinada por el Servei Català de Trànsit, se han inspeccionado aproximadamente 3.450 vehículos. La mayoría de las infracciones detectadas, 31, están relacionadas con el uso de dispositivos de telefonía móvil u otros sistemas de comunicación mientras se conducía.
Las 8 multas restantes corresponden a conductores que no han respetado las indicaciones de los semáforos. Estas actuaciones de control pretenden reforzar la vigilancia sobre conductas de riesgo y mejorar la seguridad vial en el municipio.




