La movilización, que ha colapsado la localidad de la Terra Alta, ha tenido como lema «sin agricultura no hay país». Los manifestantes han reclamado mejoras ante los bajos precios de la uva, que no cubren los costes de producción, situados entre 0,53 y 0,56 €/kg según un estudio del Departament d’Agricultura y el INCAVI. Muchos contratos se han cerrado a unos 0,30 €/kg, y algunas ofertas han llegado a ser de solo 0,12-0,20 €/kg.
Los agricultores se han concentrado frente a la Oficina Comarcal de Agricultura y se han reunido con el director de los Serveis territorials de les Terres de l’Ebre, Toni Espanya, a quien han entregado un manifiesto. El sindicato denuncia que algunas bodegas solo han adquirido una parte de la vendimia o directamente no han comprado uva, agravando la situación por el exceso de stocks.
Unió de Pagesos considera insostenible que el viticultor asuma los desequilibrios entre oferta y demanda, y que el precio de compra sea sistemáticamente inferior al coste de producción. El sindicato señala que las ayudas como la vendimia en verde y la destilación de crisis no son suficientes para abordar el problema estructural del sector.
Se reclama una actuación integral que incluya la promoción, el consumo, la comercialización y la valorización del vino, no solo la reducción del precio al productor. Unió de Pagesos propone que los Consejos Reguladores de las DO exijan un código de buenas prácticas a las bodegas, vinculando las ayudas institucionales al pago de la uva por encima de los costes de producción.
El sindicato también pide un Plan subvencionado de Arranque Social para la Viña, para adaptar la oferta a la demanda real y revalorizar la uva restante, además de permitir una retirada digna para los viticultores de edad avanzada o con baja rentabilidad.
Finalmente, Unió de Pagesos defiende que una buena vendimia se mide por los euros que llegan al viticultor, y alerta que sin agricultores rentables no habrá viña ni futuro para el sector vitivinícola catalán.




