Gandesa, referente por la memoria de la Batalla del Ebro

El Museo y Centro de Estudios de la Batalla del Ebro en Gandesa se consolida como un espacio clave para recordar la contienda y promover la paz.

Interior de una sala de exposiciones de un museo sobre la Guerra Civil Española.
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Interior de una sala de exposiciones de un museo sobre la Guerra Civil Española.

El Museo y Centro de Estudios de la Batalla del Ebro en Gandesa se consolida como un espacio fundamental para la memoria histórica, recordando la sangrienta batalla y promoviendo valores de paz y concordia.

Con motivo del 90 aniversario del inicio de la Guerra Civil Española y 88 de la Batalla del Ebro, el Museo y Centro de Estudios de la Batalla del Ebro (CEBE) en Gandesa recuerda las consecuencias del conflicto en el territorio y se convierte en un alegato por la concordia y la paz.
La ciudad de Gandesa, situada en un cruce estratégico en el epicentro del río Ebro, ha sufrido históricamente la destrucción de su casco urbano en diversas ocasiones. Durante la Guerra Civil, fue objetivo de la contraofensiva republicana el 25 de julio de 1938, lo que desencadenó la sangrienta Batalla del Ebro, una contienda de 115 días con miles de muertos.
El museo, considerado el más importante del Estado Español en la materia, consta de siete salas temáticas que conmemoran a los soldados que combatieron, murieron o fueron heridos en los campos de Pàndols, Cavalls, la Fatarella o Camposines. También rememora los sufrimientos de la población civil, como la destrucción de hogares, exilios, hambruna y bombardeos, que hicieron que algunos municipios perdieran hasta un treinta por ciento de su población y quedaran inhabitables.
La memoria histórica se representa a través de las exposiciones, que incluyen mapas y películas para explicar la batalla con el objetivo de promover la paz, los derechos humanos, el bien común, la solidaridad y la justicia social. Ya en 1976, se celebró un acto de Reconciliación y Paz frente a la Bodega Cooperativa, con un monumento conmemorativo y la asistencia de generales de ambos ejércitos.
El museo organiza jornadas, a menudo en colaboración con la Universitat Internacional de Barcelona o la Associació d’Aviadors de la República, para desplazar los odios e inculcar la paz, poniendo énfasis en el valor de los combatientes y las malignidades de todas las guerras. También se abordan las repercusiones económicas y sociales, que requirieron veinte años para restablecer el PIB del Estado de 1936.
Miles de visitantes de todo el mundo acuden a Gandesa para visitar el museo, expresando su satisfacción por su magnitud y la voluntad de prodigar la paz. El centro recibe continuas donaciones significativas de excombatientes, nietos y coleccionistas, como la reciente aportación del traumatólogo Jordi Jara con instrumental médico de frente de guerra.
Estas donaciones y la labor del museo refuerzan el mensaje de que las guerras actuales y pasadas deberían evitarse mediante el diálogo y los tratados de paz, ya que cualquier destrucción o muerte conlleva sufrimiento. El Museo y Centro de Estudios de la Batalla del Ebro de Gandesa trabaja para difundir la Paz, la Concordia y la Reconciliación.